Pseudo-Liderazgo



El blog de Paul Krugman es cada día más popular. El fenómeno me hace pensar en una teoría de hace algunos meses, cuando decía que hoy día el liderazgo político lucía débil porque para los políticos era muy simple identificar patrones de conductas en la población, identificar qué palabras específicas llaman su atención y decirlas. El marketing ha permeado la política y el liderazgo político y social.

Hoy día no luce necesario asumir una posición por convicción, una ideología, y apegarse a ella. Defenderla en la medida de lo posible y reconocer sus limitaciones. Y digo “luce” porque el pseudo-liderazgo desarrollado con esa técnica produce los niveles de insatisfacción que ahora sentimos. Estos vacíos y estas sensaciones en el estómago de que algo no está bien. Son las alarmas de que estamos siendo engañados.

No digo que sea el caso de Krugman (no lo creo así, todo lo contrario, creo firmemente en las convicciones de Krugman y creo que en una gran medida tiene la razón, pero el punto aquí es que a veces puede ser fácil desarrollar una lectoría o seguidores cuando hay un malestar generalizado y alguien explica que los responsables o incumbentes lo están haciendo  todo mal), pero por si todavía no es obvio, la relación que existe entre las posiciones de él en su blog y su columna del New York Times y la influencia del marketing en la política para crear lo que denominé como pseudo-liderazgo, es que una vez algo no anda bien, cualquier explicación racional de las razones es un producto que se vende bien, fácilmente. Es fácil lograr que las masas la asuman y hasta las élites (En el último caso un premio Nobel nunca hace daño).

La razón por la que el “pseudo-liderazgo” no es liderazgo es por la carencia de visión del mismo. El poder del liderazgo radica en su capacidad de inspirar y a través de la inspiración y la colaboración lograr grandes cosas. La improvisación que surge del “liderazgo” (pseudo-liderazgo) obtenido por la manipulación previene todo lo que el liderazgo real provoca y potencia.

El reto de las sociedades y hasta de los grupos y equipos dentro de las sociedades es desarrollar ese sentido que nos hace identificar la manipulación. Desarrollarlo y prestarle atención a las señales que emite.

¿Estamos siguiendo a líderes que inspiran, con los cuales nos sentimos identificados con sus propuestas y conductas o estamos siguiendo simplemente al que nos dice lo que queremos escuchar, aun cuando es obvio que no es lo que él o ella piensa o hace?

Estamos en tiempos complejos y diferentes. Como siempre, los de hoy más que todos los anteriores, así como serán los posteriores respecto de sus sucesores. Antes solo era necesario identificar cual era la visión o ideología que más podría beneficiarnos. Hoy tenemos que añadirle a esa identificación el proceso de depurar si los líderes realmente tienen una visión propia o compartida o si simplemente están aprovechando un malestar o una tendencia, el conocimiento de ellas que les da el marketing.

La importancia de ello radica en que los pseudo-líderes carecen de la voluntad férrea necesaria para hacer que las cosas perduren en el tiempo, que pasen las inevitables barreras y dificultades por las que tienen que pasar todos los cambios trascendentales.

Es por ello pienso que de la capacidad de diferenciar entre el liderazgo real y el pseudo-liderazgo depende en una gran proporción el desarrollo de los países de ahora en adelante.

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  • rafael vargas

    Aunque soy mas critico que tu en la definicion de nuestro liderazgo tercermundista, por su vulnerabilidad y volatilidad frente a los llamados “sectores de poder”, en este caso soy menos idealista que tu y defiente ese tipo de liderazgo como liderazgo pues creo que un lider es el que hace que los demas hagan lo que tu quieres hacer, pero porque ellos lo quieren hacer !!!. En esta trampa que ustedes los que votan llaman democracia, nadie obliga a nadie a votar por nadie con una pistola verdad… La razon es que estamos encerrado en este paradigma de elecciones bipartidista y aliados remoras que pretenden hacernos creer que en verdad hacemos un cambio y como no tenemos mas opciones en verdad creemos qeu lo hacemos. Por eso admiro y odio lo bien elaborado de esta trampa que elaboro nuestro nuevo liderazgo.
     
    No existe medio pajaro, ni medio loco al igual que no existe medio lider… O usted va a donde usted quiere con el apoyo de los demas o no….
     
    La culpa no es del liderazgo sino de la estructura de elegir liderazgo que siempre critico y seguire criticando.
     

    • Anonymous

      Como te he dicho anteriormente, es un problema de dos vías,
      porque es el grupo o la sociedad la que elige al líder, con
      las características que considera aceptables, con el perfil de agente
      del cambio que produciría un cambio con el que ellos pueden lidiar.
       No uno que los perturbe. Por eso hay pocas cosas más ciertas que la frase
      que dice que los pueblos tienen los gobiernos que se merecen. 

       

      No entender esa verdad es una de las causas por las que muchas
      veces los pueblos no están en capacidad de resolver sus más elementales
      problemas, y plantean que sus problemas son causa los políticos y el liderazgo
      podrido y rancio. 

       

      Cuando los pueblos de verdad sienten una desconexión entre su
      liderazgo y lo que son ellos…bueno, ahí están los ejemplos calientes de los países
      árabes. Ahí termino mi caso.

 
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